Adoran sus bibliotecas públicas locales. Desde los catálogos de fichas, hasta la hora del cuento, e incluso uno de los primeros borradores de la Declaración de Independencia, sus bibliotecas locales son refugios y guardianas de algunas de las palabras más importantes jamás escritas. Así que ve a conseguir tu carné de biblioteca y saca un libro pronto. Y por favor, no olvides devolverlo a tiempo.