El lino es naturalmente resistente a las manchas, no forma bolitas y repele las polillas. Es fácil de lavar, ya que puede soportar altas temperaturas, tiene muy poca o ninguna contracción y es muy resistente.
Es antibacteriano, antifúngico, hipoalergénico y termorregulador; además, absorberá hasta un 20% de humedad antes de sentirse húmedo.
Dado que las fibras de lino tienen baja elasticidad (lo que provoca que se arrugue), se desgastará en las zonas que se doblan repetidamente en el mismo lugar durante mucho tiempo; sin embargo, tiene una resistencia a la abrasión mucho mayor que el algodón.